sábado, 4 de abril de 2015

6. Lip ha conocido a un chico y yo quiero un gato

Anoche Lip anunció que llevaba ya unas semanas conociendo a un chico y que parecía que la cosa se estaba formalizando. Todos le dieron la enhorabuena y le dijeron cuantísimo se morían por conocer a su nuevo amor. Yo puse cara de póker. Es que, ¡venga ya! Era un abogado guapísimo y forrado que había conocido por internet. ¿De verdad es eso posible? ¿Qué hace un tío buenorro y con pasta buscando pareja en una web de contactos? Desde luego, Lip había encontrado la aguja en el pajar.

- ¿No dices nada, Nor? –que así me llamaba Lip y la mayoría de mis amigos.

- Sí, me alegro un montón, es que después del fracaso que tuve en la cita del otro día no estoy muy allá… Pero, me alegro un montón, ¡a ver cuándo nos lo presentas!

Qué depresión. Me ha venido a la mente aquella vez que quedé con un chico con el que hablaba por un chat. Salí tan traumatizada de aquella cita que me olvidé por completo de volver a conocer a alguien de ese modo. Para que os hagáis una idea, yo había quedado con un hombre de casi metro noventa, profesor de gimnasia y que tenía tan buen corazón que participaba como voluntario en una asociación de exdrogadictos. Sin embargo, lo que me encontré fue, e intentaré ser lo más políticamente correcta posible: un señor de casi metro noventa muy poco atractivo, que en su momento había sido profesor, lo expulsaron por drogadicto y ahora iba voluntariamente a desintoxicarse (se ve que antes no quería ir).

En fin, ya está bien de estar sola. Me acabo de decidir. Voy a tener un gato. Y esto último lo pensé en voz demasiado alta.

- ¿Un gato? –dijo Jon entre risas– ¡Venga, Nor! ¿un gato? –y continuaba riéndose a carcajadas.

- Sí, ¿qué pasa? Yus tiene un perro y Lip un acuario con peces.

- Jajaja, Nor, no quiero ser cruel, pero vas a cumplir treinta, llevas bastante tiempo soltera y quieres tener un gato… No sé si me sigues…

- ¿En serio me estás queriendo decir que voy a acabar como una vieja loca rodeada de gatos?

Jon se tronchaba y los demás hacían el esfuerzo por no reírse.

- A mí no me mires, yo soy alérgica –dijo Marta.

- Jon déjala en paz –le regañó Yus, que es como la mamá de todos. – Yo veo bien que tengas una macota, Nor.

- Menudo apoyo… Lip tiene un novio y todos contentos, yo voy a tener un gato y nadie me dice “¡a ver cuándo lo conocemos!”

Jon se ahogaba de la risa. Lip y Marta ya no aguantaban más y acabaron también tronchándose. Yus y Ben aún ponían resistencia a la carcajada con una leve sonrisa. La verdad es que no se lo tengo muy en cuenta a Jon porque sé que no lo hace con maldad, aunque anoche lo hubiera tirado por la ventana perfectamente. 

2 comentarios:

  1. Jajaja..Gracias por tu singular reflexión,por otra parte muy cierta y cotidiana. Desde luego,los Gatos a menudo son mejor compañía que algunos(demasiados)humanos..A ver cuando nos lo presentas.. ;) Buen día y suerte!!

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  2. ¡Hola, Ana! Me alegro un montón de que te haya gustado. ¡Por supuesto que lo presentaré! Muchísimas gracias por leerme y por dejar tu comentario.
    ¡Un saludo!

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